Día Internacional del Whisky Escocés – La parte de los ángeles

Hoy, 10 de febrero, se celebra por segundo año consecutivo el Día Internacional del Whisky Escocés. Esta celebración está impulsada por el equipo de Marketing de Diageo, la compañía líder mundial en el segmento de bebidas alcohólicas Premium por lo que sea no es un día que conmemore la ONU.

En un principio no iba a escribir nada sobre el whisky escocés, porque me parecía que había poco que hablar, pero haremos un esfuercito.

El Scotch Whisky es un whisky destilado exclusivamente en Escocia, del que se distinguen los siguientes tipos: single malt, vatted malt o pure malt, blended y single grain. El origen de la palabra whisky proviene del latín aquavitae, que significa agua de vida. Los escoceses tradujeron agua de vida al vocabulario celta como ‘uisgebeatha’, transformándose con el tiempo en whisky. El registro más antiguo de la existencia del whisky en Escocia es un mural que data de 1494 en la Hacienda Rolls, en donde se lee: “Ocho cápsulas de malta a Fray John Cor, por orden del Rey, con que hacer agua de vida”.

La industria dedicada a esta bebida destilada corresponde a cerca del 85 % de las exportaciones de alimentos y bebidas de Escocia y casi un 25 % de las del Reino Unido.  En 2014 España fue el cuarto país que más importó whisky escocés y el quinto que más gastó en sus importaciones.

Apasionante.

¿Hay películas sobre el whisky escocés? Haylas. “Whisky Galore!”, “La batalla de las colinas del whisky”, “Un vaso de whisky”… y, la que hemos elegido para hoy, “Angel’s share” (2012) de Ken Loach.

Hablar de Ken Loach es hablar de uno de los grandes cineastas de Reino Unido y, probablemente, de Europa. Director además de “La parte de los ángeles”, Ken Loach está detrás de “Yo, Daniel Blake”, “Looking for Eric”, “En un mundo libre”, “El viento que agita la cebada”, “Tickets”,  “Sólo un beso”, “La cuadrilla”, “Pan y rosas”,  “Mi nombre es Joe”, “Tierra y libertad”, “Ladybird, Ladybird”, “Lloviendo piedras”, “Riff-Raff”, “Agenda oculta”,”Kes”…además de otras tantas. Y claro, con tantas películas, pues tienen otros tantísimos premios. Ken es un habitual de Cannes, donde ha ganado 2 Palmas de Oro, tiene un Goya, Premios del Público en San Sebastián,… y así hasta alrededor de 80 premios y nominaciones internacionales.

Kenneth Loach (nacido el 17 de junio de 1936 en Nuneaton, en el en el condado inglés de Warwickshire), más conocido como Ken Loach, estudió derecho en Oxford, tenía más interés en las artes escénicas y tras graduarse trabajó como asistente de dirección en el Northampton Repertory Theatre. Pero dentro de las artes escénicas tenía más interés por el mundo audiovisual. En 1963 obtuvo una beca en la cadena de televisión BBC y allí se inició en la dirección. A partir de 1964 comenzó a dirigir una serie de documentales, destacando “Cathy Come Home”, sobre la pobreza, con el cual obtuvo un gran éxito y provocó tal controversia que llegó incluso a provocar que se modificasen las leyes sobre los sin techo.

En cine debutó con “Pobre vaca”, un drama social con el protagonismo de Carol White, Terence Stamp y John Bindon.  Mientras que el Whisky, cuando es dulce al paladar, sí que parece maridar bien con el pescado peruano lo he leído aquíel trotskismo y el thatcherismo no maridan ni de casualidad. Y el bueno de Ken era un trotskista viviendo y dirigiendo cine en la época en la que la buena de Thatcher llegó al poder. Por aquel entonces La Dama de Hierro recortó en cultura y eso hizo que, artistas como Ken Loach, no la ajuntasen… Por este motivo, en los años 70 y 80 Loach dirigió más televisión que cine, rodando como excepción “Kes” en 1970 –película sobre un adolescente que padece abusos dentro y fuera de su casa- o “Looks and Smiles” -un drama psicológico protagonizado por Graham Green-, pero lo cierto es que no fue un buen momento para su cine. En este período Channel Four acabó prohibiendo algún documental suyo y no tuvo fácil rodar todo lo que quiso.

En los 90 con los cambios en la política británica esto cambia, y Ken Loach se puso a hacer películas como churros, buenas, pero como churros.

Como curiosidad, creo que debe ser el único director de cine británico con más de 60 años que no es Sir o algo de esto.

Si hace unos días hablábamos de Richard Attenborough como un director de biopics y películas de temática bélica; Ken Loach apuesta por contar historias cercanas al realismo social, historias críticas y moralistas. Su cine denuncia la vida burguesa, procurando sacudir con esta denuncia la conciencia de la clase trabajadora.

Con quien sí parece maridar Ken es con Paul Laverty, el guionista de “La parte de los ángeles” y “El viento que agita la cebada” además de otras pelis dirigidas por Loach.

Paul nació en Calcuta, estudió Filosofía en Roma y Derecho en Glasgow. En 1980 viajó a Nicaragua, donde trabajó en una ONG local, en el marco de combates entre sandinistas y contras. Después hizo una labor similar en Guatemala y durante la guerra civil de El Salvador.

Cuando volvió al Reino Unido, todo lo que había visto y vivido le empujó a escribir. Así nació un borrador que el estudio de Ken Loach recibió por correo. Se llamaba “La canción de Carla”.

Ken Loach, ganó dos Palmas de Oro en Cannes… pero le debe mucho a Paul Laverty, al guionista que tiene detrás.

Es además pareja de Icíar Bollaín, una de las grandes cineastas españolas, para quien escribió el guion de “El olivo” en 2016, película con la que consiguió una nominación al Goya al mejor guion original y escribió para Icíar en 2010 también je “También la lluvia”.

La parte de los ángeles es un drama social cómo no con tintes de comedia, que cuenta la historia de Robbie, un joven padre primerizo de Glasgow sobre quien pesa su pasado delictivo. En su camino se cruzan Rhino, Albert y la joven Mo, cuando los cuatro reciben una pena de trabajos sociales.  Juntos conocen a Henri, el educador que les han asignado y que se convierte entonces en un mentor para ellos y les inicia en el arte del whisky. La sorpresa llegada cuando Robbie descubre que tiene un auténtico talento como catador, y rápidamente es capaz de identificar las cosechas más excepcionales y caras.

A través de esta premisa, La parte de los ángeles habla de las segundas oportunidades, contando la historia de unos perdedores que acaban por ganar. Habla en concreto de esas segundas oportunidades que no todos tienen, bien porque no llegan o porque no se deja que lleguen. A través de Robbie y sus compañeros vemos cómo la sociedad margina a ciertos individuos y/o les intenta reeducar por medio de charlas poco útiles en muchas ocasiones, de trabajos a la comunidad o de la cárcel… pero no se les brinda en ningún momento la opción de empezar de cero y, en muchas ocasiones, nunca se libran de ese estigma de “gente chunga”.

Este es el caso de Robbie, un chico de barrio que, a pesar de estar metido en problemas de drogas y peleas continuas, no es un mal tipo. Cuando nace su hijo su vida le cambia por completo, al darse cuenta de que tiene algo por lo que luchar y, o lo hace, o tendrá que abandonar a su familia para no perjudicarla. Pero darse cuenta no es suficiente; tiene que hacer algo y alguien con su historial, no va a conseguir las cosas tan fácilmente… Y entonces, sorprendentemente, aparece el whisky.

Moraleja: la solución está en la bebida.

 

¿Por qué se llama La parte de los ángeles? Al año se evapora el 4% del whisky añejado en un barril, a esto se le conoce como “Angel’s tax”, porque se dice que los ángeles prueban la bebida para asegurarse de que está bien antes de que nosotros lo hagamos.

 

NOTA: 6/10

 

Director: Ken Loach  Título Original: The Angels’ Share Año: 2012 País: Reino Unido Duración: 106 min. Guión: Paul Laverty Fotografía: Robbie Ryan Reparto: Paul Brannigan,  Roger Allam,  John Henshaw,  William Ruane,  Daniel Portman, Paul Donnelly.

 

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