Día Mundial del Sueño – El maquinista

Hoy, 16 de marzo, se celebra el Día Mundial del Sueño. Este día se celebra desde el 2008 cada tercer viernes de marzo.

¿Por qué el tercer viernes de marzo? Pues ni puta idea.

Este evento es promovido por la Asociación Mundial de Medicina del Sueño, que intenta concienciar a la sociedad sobre los trastornos del sueño, promover la prevención, la educación y una mejor comprensión de un trastorno que afecta a salud y la calidad de vida del 45% de la población.

Este año, el lema del Día Mundial del Sueño es “únete al mundo del sueño, conserva tus ritmos para disfrutar la vida”. 

Dicho lo cual, vamos a lo que nos interesa… La peli de la semana.

Lo cierto es que películas relacionadas con el sueño hay bastantes. Algunas películas tratan los trastornos ocasionados por el sueño, como Insomnia (Christopher Nolan), Bringing Out the Dead (Martin Scorsese), Insomnio (Chus Gutiérrez); y otras (muchas) que parten de historias oníricas, en las que la realidad y el sueño o las pesadillas se confunden: Origen (Christopher Nolan), WAKING LIFE, Richard Linklater, La ciencia del sueño (Michel Gondry), Pesadilla en Elm Street (Wes Craven), Abre los ojos (Amenábar), o Los Serrano (Daniel Écija y, Álex Pina).

Pero la película que he escogido es The Machinist (2004) de Bres Anderson y escrita por Scott Kosar. La famosa película para la que Bale adelgazó un montón, y en la que, además del esfuerzo físico, desarrolla un trabajo actoral magnifiquérrimo.

Bres Anderson (1964, EE.UU), antes de comenzar su carrera cinematográfica se especializó en antropología y en ruso, lo que posteriormente ha marcado alguna de sus películas, como por ejemplo Transsiberian del año 2008. Suele trabajar thrillers (muchos de ellos psicológicos), como Asylum: El experimento (2014), La última llamada (2013), Session 9 (2001) o su próxima peli El rehén, que será estrenada en mayo de este año. Tiene también alguna comedia romántica de rollito indie, sobre todo al inicio de su carrera, como The Darien Gap (1996), con la que consiguió hacerse un hueco en la industria después de ser nominada al Premio del Jurado en Sundance, o sus siguientes películas Próxima parada Wonderland (1998) y Happy Accidents (2000). Pero sobre todo, Bres Anderson se mueve en el mundo de las series, destacando The Wire, Treme, Boardwalk Empire, Fringe, y más recientemente The Sinner.

El compiguionista de batalla de Bres Anderson en  El maquinista fue Scott Koser, un tipo que escribe generalmente cosas retorcidas y/o fantásticas muy en la línea de El maquinista,y que ha trabajado en adaptaciones de libros y remakes como  The Crazies (2010), La morada del miedo (2005), La matanza de Texas (2003) y la serie Bates Motel.

 

SINOPSIS

Trevor Reznik (Christian Bale) padece desde hace un año un grave problema de insomnio, algo que él trata de ocultar. Las únicas personas con las que es capaz de encontrar cierta paz son Stevie (Jennifer Jason Leigh), una prostituta a la que visita con frecuencia, y Marie (Aitana Sánchez-Gijón) una camarera del aeropuerto con la que comparte sus largas noches de insomnio.

Debido a la fatiga provocada por no dormir, su salud física y mental se ha visto deteriorada. En la fábrica en la que trabaja, sus compañeros de trabajo le evitan primero por su aspecto físico enfermizo y grimoso, pero después se volverán contra él cuando uno de ellos pierda un brazo en un accidente en el que Trevor está involucrado. Trevor necesita demostrar que él no es el culpable, y que Ivan, un nuevo compañero de trabajo puede demostrarlo. Por si esto fuera poco, alguien comienza a dejar notas en el frigorífico de Trevor con un inquietante juego de “el ahorcado” para que lo resuelva.

El maquinista es una peli lenta, angustiosa en la que el sentimiento de desazón va inundándote poco a poco y que, como en una pesadilla de la que quieres despertar, deseas que Trevor se duerma de una vez para que deje de sufrir.

SPOILERS: Haciendo como que sé de lo que hablo

En estas películas en las que al protagonista su propia imaginación le juega malas pasadas, los recursos para conseguir que el espectador entre en ellas empiezan a estar agotados, al encontrarnos tantísimas historias que abordan la temática de la pérdida de memoria o incapacidad para discernir la realidad de la ficción. Lo que quiero decir es que El sexto sentido ha hecho mucho daño, básicamente. De hecho, El maquinista utiliza una estructura y una contención a la hora de presentar la información muy similar a la película de M. Night Shyamalan.

El inicio, con el personaje de Christian Bale deshaciéndose de un cuerpo y alguien que le descubre, consigue que pronto nos enganchemos a la historia. Casi al final de la película veremos que este arranque es en realidad un flashforward, con el que Trevor se da cuenta de lo que está pasando en su vida.

Trevor es un tipo un tanto extraño al que le ha ocurrido algo últimamente que le ha hecho cambiar, como le recuerda uno de sus compañeros de trabajo, con una actitud que hace que su relación con los compañeros de trabajo, y en especial con su superior, no sea la mejor. Un día el superior alerta al jefe de la actitud y el estado de Trevor, y le explican que quieren controlar que no se esté drogando a través de muestras de orina. Angustiado, Trevor sale de la fábrica para fumar y serenarse, y en ese momento conoce a un tal Ivan, quien viene a sustituir a Reynolds. Esto no llega a ser un detonante como tal, pero ocurrirá en varios puntos de la película: cuando algo escapa del control de Trevor, aparecerá Ivan.

Su vida no resulta demasiado interesante -del trabajo a casa, de casa a ver a la prostituta y de la prostituta a la cafetería- y además parece estar aturdido en todo momento por culpa de un insomnio con el que lleva un año, según le hace saber a Stevie.

Miller, un compañero pide ayuda a Trevor con la fresadora. Pero Trevor no pone la atención que debería y se queda embobado mirando a Ivan, que está en frente sonriéndole. Ocurre lo que nos temíamos: Miller se queda enganchado y pierde el brazo, ante la mirada horrorizada de Trevor. Aquí tenemos el DETONANTE que hará que Trevor se pase la película demostrando que, aunque fue culpa suya y que por error dio al botón que activaba la fresadora, su distracción vino porque estaba mirando a Ivan. Pero la empresa le hace saber que no existe ningún Ivan, que no hay ningún trabajador nuevo y que Reynolds no ha necesitado de una sustitución, está trabajando como habitualmente.

Movidote del 15.

A partir de aquí, al menos en mi opinión, cuesta un poco seguir la estructura de tres actos clásica, ya que nos encontramos con alucinaciones y con un descubrimiento tras otro hasta llegar al momento de climático. El tempo de la historia es tan anárquico como la cabecita de Trevor, y alguno de los giros son más emocionales que de estructura.

Tras el accidente, la gente del trabajo empieza a mirarle mal, le acusan y le hacen saber que no les gusta demasiado tener por ahí a una persona que no es consciente de lo que ocurre a su alrededor. A la salida del trabajo, Trevor ve de nuevo a Ivan en el coche y decide seguirle hasta llegar a un bar. Se toman una copa y sin que se dé cuenta le quita una foto en la que sale pescando con Reynolds. La prueba definitiva de que Ivan existe.

Al llegar a casa, encuentra el primer post-it en la cocina con el juego del Ahorcado. El recurso del post-it servirá para hacerle ir de un lado para otro, ya que se establece una relación entre la palabra del juego del Ahorcado y la persona que está detrás de todos los problemas de Trevor.

 

Las siguientes secuencias antes de volver a la fábrica, tienen que ver con la camarera y su hijo, a quienes acompaña por el Día de la Madre al Parque de Atracciones. Trevor se queda solo con el chico y le monta, sin saber que es epiléptico, en un aterrador Túnel de la Bruja. Esto no supone ningún giro en el guion, pero sí que contribuye a construir las pistas que luego servirán para que sepamos qué está pasando: desdobles de caminos, mensajes de culpa, avisos de “cuidado, por aquí pasan niños” y el propio tren de la bruja atropellando a uno…

Al llegar a casa del Parque de Atracciones, Trevor encuentra que el Ahorcado ha avanzado… ¿la palabra correcta será “mother”? ¿Quién ha puesto ese post-it? ¿Se referirá a Marie, la camarera, con quien ha pasado el día?… demasiadas preguntas para alguien que no duerme desde hace un año…

Miller vuelve a la fábrica por papeleos del accidente y, casualmente, esta vez quien está cerca de perder el brazo usando la fresadora es Trevor. Tras montar un pollo, Trevor es despedido, pero en un último intento por que no le echen, saca la cartera para enseñarles la foto que encontró de Ivan con Reynolds… y la foto no está. Su único consuelo es pasar la noche con la prostituta Stevie.

Las sospechas le hacen visitar a Miller y a la salida de la casa descubre a Ivan de nuevo, a quien persigue en coche. Trevor trata de quedarse con la matrícula y ahí nos damos cuenta de que algo no anda bien, ya que Ivan y Trevor… ¡comparten la misma matrícula!.

BOOOOM!

 

 

Cuando Trevor intenta localizar el coche de Ivan en la comisaría, le explican que si no denuncia un accidente, no pueden darle esa información, así que opta por dejarse atropellar por un coche cualquiera lógico y normal. Cuando descubre que tienen la misma matrícula Ivan y él, sí, nos repiten varias veces la información por si no hemos estado atentos antes Trevor lo flipa muy fuerte en este giro potente.

Pero es que además va a casa de Stevie y descubre que ella se había quedado con la dichosa foto en la que sale Reynolds… ¡con el propio Trevor! Aquí es cuando comienza la crisis y nos vamos acercando al clímax, porque su siguiente paso es visitar a Marie en la cafetería, pero la camarera que le atiende es otra y le explica a Trevor que no hay ninguna Marie, que no existe Marie y que deje de hacer el memo.

Trevor vuelve a casa después de no haber tenido su mejor día y en la puerta, ve cómo Ivan sale de un coche con el hijo de Marie. Ivan sube a la casa con el niño y Trevor corre detrás de ellos, pero cuando llega es demasiado tarde: todo indica que Ivan le ha matado. Forcejean Trevor e Ivan, y Trevor consigue matarle, en lo que sería el clímax de la película.

… Cuando Trevor corre la cortina de la ducha, descubre que en realidad no hay ningún niño en la casa.

Decide deshacerse del cadáver de Ivan, (este es el flashforward del que hablamos al inicio) pero un vigilante le pilla, le apunta con la linterna y que sorpresa la nuestra cuando descubrimos… ¡que es Ivan vivo!

Después de esto, lo recuerda todo: Trevor hace un año atropelló a un niño -el hijo de Marie- y se dio a la fuga. Todo este tiempo no ha estado durmiendo por la culpa que le corroe, y ha estado imaginando un alter ego chungo (Ivan) y una relación con Marie. Así que, dándose cuenta de la pedrada que tiene en la cabeza, decide entregarse a la policía y, por fin, dormir en paz.

Otra cosa que me ha llamado la atención son la multitud de símbolos o easter eggs:

  • La hora: cada vez que vemos la 1:30 en un reloj, ocurre algo que le hace sospechar a Trevor o que le desvela alguna información.
  • Los peces: en la foto aparece Trevor y Reynolds pescando; en el bar en el que Trevor toma una copa con Ivan, aparece un pez de adorno (no es el único que vemos en pantalla); y cuando Trevor mira en la nevera para ver si Ivan ha guardado ahí el cuerpo del niño, todo parece indicar que pueda estar ahí, porque sale un montón de sangre… pero lo que hay son peces medio podridos.
  • Los desdobles: el propio Trevor parece tener doble personalidad y a lo largo de la película, vemos que se multiplican diversos elementos, como los cepillos de dientes (con uno se lava los dientes y cepilla el suelo, pero los tiene todos juntos), los caminos que puede tomar el Tren de la Bruja, las mujeres…
  • Es interesante también el uso de la lejía. Se limpia con lejía como si quisiera limpiarse la culpa. Pero es también curioso que el color de la película estén tan poco saturado y descolorido… como si hubiesen pasado la imagen por lejía también.

 

NOTA: 7/10

 

Director: Bres Anderson Título Original: The Machinist Año: 2004 País: España  Duración: 100 min. Guión: Scott Kosar Fotografía: Xavier Giménez  Música: Roque Baños Reparto: Christian Bale,  Jennifer Jason Leigh,  Aitana Sánchez-Gijón,  Michael Ironside, John Sharian.

 

¡Hasta la semana que viene!

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