LAS 14 REFLEXIONES QUE SACO DESPUÉS DE HABER ESTUDIADO UN MÁSTER DE GUION

  1. El respeto por el oficio de nuestros colegas debe ser siempre máximo. Creo que nunca, nunca, nunca se debe menospreciar el trabajo de nadie, porque no sabes en qué programa infumable presentado por Leticia Sabater podrían haberte dado curro.
  2. Como guionista se puede pasar hambre pero no frío. Las varias fotocopias que he hecho de mi largo de 83 páginas me permitirán hacer las suficientes chascas este invierno como para mantener mi cuerpo caliente.
  3. Cuando empiezas y crees que lo sabes todo, al primer tropiezo ya te sientes como una lágrima bajo la lluvia… Pero lo cierto es que vendrán más caídas y es entonces cuando te das cuenta de que no eres una lágrima bajo la lluvia: más bien eres una pérdida leve en unas Tena Lady. Aceptar este hecho se denomina tolerancia a la frustración.
  4. Por algún motivo, todo lo original que he sido cuando procrastinaba no lo he visto luego reflejado en mi trabajo. Esto todavía no he llegado a entenderlo… Estaba bastante seguro de que en algún momento me sería útil el haber visto el  XXXVI Campeonato Mundial de Gimnasia Rítmica, todos los capítulos de Los Mosqueperros y descubrir cómo funciona la distribución del periódico de La Farola en Madrid.
  5. Llena de un orgullo tremendo escribir con la puerta abierta para que tu madre vea que al menos no estás por ahí drogándote.
  6. Si tienes la posibilidad de sorprender a una eminencia en el mundo del teatro como lo es un Premio Max de Honor, quizá la mejor manera no sea explicando el funcionamiento de una parafilia sexual durante la defensa de tu Trabajo Final de Máster.
  7. He aprendido más de mis fracasos, de los noes y de los rechazos que de cualquier otra cosa. Ahora bien, lo que te gastas después en cerveza no te lo quita nadie.
  8. Rodearte de alumnos y profesores con más talento que tú, te hace poner los pies en la tierra y darte cuenta de que no lo vas a tener nada fácil. Es una necesaria y gigantesca cura de humildad que puede hacerte sentir muy pequeñito… Ahora bien, lo que te gastas después en cerveza no te lo quita nadie.
  9. No a todo el mundo le va a gustar tu trabajo, pero creo que hay que aprender a aceptar las críticas negativas aunque no sean constructivas. Ahora bien, lo que te gastas después en cerveza no te lo quita nadie.
  10. Respecto a las tres reflexiones anteriores: el alcohol barato se paga caro.
  11. No sé cómo voy a llegar a las 14 reflexiones, pero ya se me ocurrirá algo… ¿no soy guionista?
  12. Creo que en esta profesión, pero también en la vida en general, hay que aprender a venderse, señalando las virtudes de cada uno y ocultando los defectos. Por eso si me hago Tinder pondré que nací en el hemisferio en el que se inventó el Kamasutra; si esto no añade puntos positivos a mi carisma no sé qué más puedo hacer ya.
  13. La clave, en cualquier caso, es no dejar de escribir. Aunque sea listas de reflexiones inútiles.
  14. Después de este año tan duro, tengo más claro que nunca que quiero dedicarme a contar historias. Si a pesar de todo esto es así, sólo puede ser por dos motivos: bien por el rollito cincomesino que me gasto, o bien porque realmente esta mandanga es lo que me mola.

 

Y eso, que lo de La Farola en realidad es una movida que flipas.